29/4/08

Orígenes

A veces, cuando está sediento
elije caminar por el desierto
lejos de los manantiales,
a distancia de los abrevaderos.

A veces, cuando las tripas claman
elije apartarse de los manjares,
relegarse de los banquetes,
privarse de los sustentos.

Para no olvidarse
de la razón de la sed
o del origen del hambre.

10/4/08

Otoño

Cada año hay un día, un día particular
en el que el verano deja de
serlo.
Es como que hay un giro mudo,
la vuelta de una esquina sin marcha atrás,
un silencio, roto con una palabra,
que ya no volverá a ser silencio.
Un momento, un casi
imperceptible en el que
todo el devenir de los futuros días
ya no serán lo mismo.
Un amanecer que rompe distinto
un
fugaz segundo,
casi un silencio de corchea
después del cual ya el pasado comienza a ser pasado.

Hay un día en que el año termina, y comienza uno nuevo
Donde los verdes ya dejan de ser verdes
para ser verdes olvidados.

3/4/08

Azur

Dulce y hermosa
flor de la mañana.
Ya tu corola se despertó.
tu perfume se disipó
abrazado al viento del azur.

Que dulce espera
de la madrugada.
Ya te cansaste de tiritar
tu destino signado está.
O mi pasión o el aire
te abrirán.

(obvio: L.A. Spinetta)

26/3/08

Esclavo

He sido esclavo de una piel.
Saberla al alcance de mis dedos provocaba mi total sumisión a sus anhelos.
Sus pliegues, sus aceitados pliegues me han sometido a designios tan burdos como crueles.
El recuerdo de su espalda me provoca insondables angustias y quebrantos.
Sus dedos, sin sangrarme, han dejado cicatrices en mi cuello, medialunas en mis flancos, profundos ríos en mis brazos. Han hurgado en mis secretos. Me ahogaron incontables gritos de espanto. Han callado mis oídos, y prolongado mis espasmos.
Una lengua ha naufragado en mi garganta dejándome agonizante, como un pez en un río irremediablemente árido. Ha estirado mi pellejo hasta herirme. Ha humedecido mis ojos hasta quemarlos, y mi vientre hasta desear mi muerte.
Su cabello flageló mis muslos lacerando la carne hasta los huesos, dejándome inválido y sin fuerzas.
Sus piernas me estrujaron.
Sus pechos me asfixiaron.
Sus hombros tiranos resecaron mis labios.
Su licor fundió mi lengua, y adormeció mi sexo ardiente hasta humillarlo.
Su interior, su ácido interior me ha disuelto en tantas partes, tantos desmayos

Yo era libre antes de rozar su telaraña.
Y su mordida me dejó sin sangre.
Y fui su prisionero sin salida. ..y su esclavo deleitado.