15/7/09

Sueños

Cada mañana, casi antes de despertar con un sol que dibuja tímidas muescas sobre la pared, pienso si no sería más esencial seguir soñando. Para reconocer las jornadas más intensas.
Pero,
justamente,
toda intensidad es aquella que transcurre durante la vigilia.
Para vivirla soñando que el sueño no es otra cosa que la vida soñada desde un sueño ajeno.

1/7/09

Entregas

Una vez presté un libro de Baudelaire,
y no me devolvieron.
Posiblemente lo pueda volver a comprar
pero no se si quiero.

Dudo además de querer recuperar ése,

dificilmente sea el mismo que presté.
Sólo pasa que a veces extraño

mi libro de Baudelaire.

22/6/09

Yoes

SI no supiera cuantos “Yo” he desechado y olvidado por agotados y vetustos, difícilmente sabría quien soy hoy.
Y festejarme por ello.

4/5/09

Bar

Miraba hacia la ventana enfrente suyo. Casi no importaba que pasaba del otro lado.
El rectángulo recortado contra la pared ambarina, opaca de grasas hastiadas, meticulosas y lentas como la hiedra, era lo que miraba casi sin atención pero con fijeza.
Veía un reflejo, eso sí: su propio reflejo en el vidrio mugriento de mil humos.
Si llovía del otro lado o si el mundo se desintegraba en innumerables llantos lastimeros no importaba.
Un retazo cuadrado lo aislaba de su agujero cuadrado, sin pasados y sin futuros, iluminado por la luz cuadrada, apoyado contra la mesa cuadrada, revolviendo metódicamente dentro de la taza, pálida y regordeta, que se aburría delante suyo.

Fue, luego de un rato largo de mirar sin ver, que un remolino caprichoso del otro lado del vidrio desenfocó –enfocando- sus ojos en los rizos de un cabello fuego que se detuvo huyendo de la lluvia -o del llanto- pegoteándose desprolijo contra la ventana.